jueves, 22 de junio de 2017

Bienes del patrimonio salinero. II. El pozo y los métodos de extracción de salmuera.

El pozo y los diferentes métodos de extracción de salmuera, como la noria, son bienes del patrimonio se encuentran presentes en las salinas de interior, concretamente en aquellas que aprovechan las aguas subterráneas y necesitan de mecanismos que permitan elevar la salmuera hasta los estanques. Pese a ser estructuras rudimentarias previas a la industrialización, siguen llamando la atención a los investigadores y visitantes de las salinas, algunos por su antigüedad, otros por su elaboración y estructura.

En primer lugar, los pozos, eran excavados con una profundidad media entre los 2 a 4 metros, empleando posteriormente para su consolidación madera, piedra, ladrillo o arcilla (fig.1). Las formas, cuadradas, rectangulares o circulares dependían de la situación del terreno y la capacidad de carga de los mismos. Conviene decir que en ningún momento se empleó la técnica de la perforación por percusión, como la que ya hemos visto en Zigong, por Europa.

FIG. 1. POZO DE MADERA.
 
Nota: El pozo que aparece en la imagen es el romano de la salina de Valcargado en Utrera. Fuente: Martínez. D., 2016.

Posteriormente y, dependiendo del volumen productivo, relevancia de la salina o capital disponible, se empleaban diferentes métodos para la extracción de la salmuera. En ese sentido Alberto Plata realiza una recopilación de dichos procedimientos: la cuerda en cuyo extremo se ataba un recipiente; el cigüeñal, también conocido como trabuquete, pingüino o pingoste; la polea o torno simple; los cilindros o roscas de Arquímides; y por último la noria.
La cuerda (fig.2) es sin lugar dudas el más rudimentario y antiguo de los métodos empleados.

FIG. 2. SISTEMA MEDIANTE CUERDA.

 
FuenteHesperian Health Guides, (sf).

El cigüeñal, trabuquete, pingüino o pingoste (fig.3), es el más común de los elementos empleados en las salinas, tanto para la extracción de pozo como para el movimiento de las aguas entre concentradores y cristalizadores.

FIG. 3. SISTEMA MEDIANTE TRABUQUETE.

Fuente: VALLESALADO, (sf.)

La polea o torno simple (fig.4) es un método evolucionado y perfeccionado de la cuerda, pues se introduce un cilindro al que se le enreda una cuerda, y que mediante la acción humana a través de una manivela, se logra elevar o bajar cubos.

FIG. 4. SISTEMA MEDIANTE POLEA O TORNO SIMPLE.

Fuente: PLATA, A., 2006:19.

El método del tornillo de Arquímides (fig.5) fue desechado en muchas salinas porque, al estar hecho de metal, la salmuera lo corroía. Así mismo también fue descartado en las grandes salinas por el escaso volumen que era capaz de suministrar a la salina.

FIG. 5. TORNILLO DE ARQUÍMIDES.

Fuente: cronoviajes, 2015.

Por último, la más compleja instalación, la noria (fig.6). Elaborada casi íntegramente de madera, pues podía contener elementos metálicos como ejes de hierro, era habitual encontrar el modelo horizontal sobre dos ruedas, ésta transmitía la fuerza a la rueda vertical que, a través de recipientes, lograba subir a la superficie la salmuera. Lo habitual es que estuviesen accionadas por tracción animal.

FIG. 6. NORIA.

Nota: Noria de Salinas de Imón. Fuente: Asociación Hispania Nostra, 2017.

Dado el estado de nuestro patrimonio salinero, es muy difícil encontrar restos de estos bienes en las salinas y, los que han llegado vivos, se encuentran en serie peligro de desaparición. Este es el caso del pozo romano de la salina de Valcargado (Utrera), cuya estructura de madera está a punto de colapsar y poner fin a siglos de historia.

REFERENCIAS.
ROMÁN, E. Paisajes de la sal en Andalucía. Madrid : Universidad Politécnica (Tesis doctoral inédita), 2014. 858 p.
PÉREZ, A. (Coordi). Salinas de Andalucía. Sevilla : Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, 2004, 303 p.

PLATA, A. El ciclo productivo de la sal y las salinas reales a mediados del siglo XIX. Vitoria-Gasteiz : Diputación Foral de Álava, 2006, 310 p.

miércoles, 21 de junio de 2017

La sal de Sierra de Yeguas. De la salina de El Navazo a la de Juan González.

En la malagueña localidad de Sierra de Yeguas se encuentra la salina de interior conocida como la de Juan González, aun hoy día se mantienen activa. Las mismas fueron construidas por el propio Juan en 1956, y al parecer empleó métodos y técnicas artesanales en su elaboración, así como en su proceso de cosecha. Mientras la mayoría de las salinas de interior de Andalucía se veían abocadas a su cierre, en Sierra de Yeguas se llevaba a cabo la puesta en marcha del negocio (fig.1).

FIG. 1. SALINA DE JUAN GONZÁLEZ.

Fuente: google.maps, 2017.

Pero la primera salina de la que se tiene constancia en la localidad sería la de El Navazo, ubicada en el “Cortijo La Salina” y muy próxima la de Juan González. La actividad de la misma se remontaría a comienzos de siglo XVIII y se mantuvo en funcionamiento hasta la década de los setenta del siglo pasado. La superficie de la salina, de una hectárea, y su estructura lineal casi se mantuvieron intactas (fig.2).

FIG. 2. PLANO DE LA SALINA SIGLO XVIII.

Fuente: ATÁLOGO COLECTIVO DE LA RED DE BIBLIOTECAS DE LOS ARCHIVOS ESTATALES, (sf.)

El Alfolí, tras una serie de pequeñas transformaciones, también se mantiene en pie, así como algunas piletas que conservan sus empedrados y el impermeabilizado de barro y aljorín (fig.3). Nada se menciona del antiguo pozo que, según el mapa y Alberto Plata, se ubicaba en el lado occidental. Este pozo estuvo extrayendo salmuera gracias a una noria de madera que funcionaba con tracción animal. Tampoco se menciona el edificio de la administración que, anexo al Alfolí, contenía las dependencias del administrador y del oficial inspector.

FIG. 3. PILETAS, ALFOLÍ y EDIFICIOS DE LA ADMISTRACIÓN.

Fuente: Ordóñez, P.; Dugo, I., 1994.

Las salinas del Navazo, abandonas a su suerte y la degradación del tiempo, contrasta con las de Juan González. Como hemos dicho, Juan lleva a cabo la puesta en marcha de la salina a finales de la década de los sesenta, contando para ello materiales y métodos tradicionales. Unas técnicas que también aplicó a la cosecha de la sal. Pero, tras su jubilación y, transcurridos unos años, los herederos llevan a cabo una modernización de las instalaciones que acaban con dichas piletas.

En la actualidad la salina lleva a cabo una producción de sal  que rondan las  200 toneladas, siendo por tanto el principal sustento la elaboración de agua sal, unos 8.000 metros cúbicos,  para su venta en la industria de la aceituna de mesa (fig.4).

FIG. 4. LA MODERNA PRODUCCIÓN.


Fuente: LUQUE, R., 2015.

La producción de sal en Sierra de Yeguas continua de forma activa, si bien no es artesanal y, el patrimonio salinero corre serio peligro de desaparecer por el paso del tiempo o la intervención humana para su transformación, debemos quedarnos con lo positivo de que mientras exista producción hay posibilidades de recuperación.

REFERENCIAS.
IAPH. “Cortijo las Salinas” [en línea]  [Consulta: 20/6/2017] Disponible en: <http://www.iaph.es/patrimonio-inmueble-andalucia/resumen.do?id=i18073>
LUQUE, R. “La última salina del interior” en línea]  [Consulta: 20/6/2017] Disponible en: <http://www.laopiniondemalaga.es/municipios/2015/12/21/ultima-salina-interior/816934.html#>
PLATA, A. El ciclo productivo de la sal y las salinas reales a mediados del siglo XIX. Vitoria-Gasteiz : Diputación Foral de Álava, 2006, 310 p.
SIERRA DE YEGUAS. “Recursos Naturales” en línea]  [Consulta: 20/6/2017] Disponible en: <http://www.sierradeyeguas.es/es/Turismo/Recursos_Naturales/>
SOLÍS, A. “Las Salinas de Sierra de Yeguas” en línea]  [Consulta: 20/6/2017] Disponible en: <http://antoniosolisgonzalez.blogspot.com.es/2014/10/las-salinas-de-sierra-de-yeguas.html>