jueves, 1 de junio de 2017

Historia de la evolución del sector salinero. I. Producción y consumo tradicional.

Hasta la introducción de la tecnología de la revolución industrial no se va a producir una ruptura con la tradicional relación existente entre el ser humano y la sal, momento en el cuál los aspectos relacionados con la producción, consumo y comercialización se van a ver modificadas.

El empleo de esta sal no solo ha estado ligada al consumo directo para la subsistencia sino que, como hemos visto en Los usos actuales de la sal¿catorce mil?, su empleo también ha sido esencial para el mantenimiento de actividades agrogranaderas, artesanales, la conserva y elaboración de alimentos, como medio de pago, en rituales religiosos, para tratamientos médicos y, fundamentalmente como medio de financiación de los Estados en todas las culturas y civilizaciones (fig.1).

FIG. 1. INDUSTRIA SALAZONERA ROMANA.


Fuente: PREHISTORIADELSUR, 2013.

Ni que decir tiene que alrededor de su producción y consumo se generaron importantes rutas comerciales en todo el mundo, eso sí, a diferente escala y volumen según cultura y entorno natural. Como recurso estratégico de vital importancia va a suponer el enfrentamiento entre Estados y pueblos por su control (como ocurrió en el siglo XV entre las ciudades Estado de Génova y Venecia), así como revueltas populares y protestas en el interior de éstos por desabastecimiento o incremento impositivo sobre la misma para su consumo (fig.2).

FIG. 2. Guerra de Chioggia.


Nota: Lienzo del siglo XVIII que recrea la guerra de Chioggia. El mismo fue realizado por J. Grevembroch. Fuente: VENICETHEFUTURE, (sf.)

En Europa todos los rincones del Mediterráneo, el Atlántico, el Mar del Norte y Báltico van a estar salpicados desde muy temprano por salinas y puertos comerciales donde las transacciones de la sal y sus productos derivados, principalmente el pescado en salazón, son los principales protagonistas. De hecho Gran Bretaña va a luchar desde el siglo XVI por superar sus propias limitaciones productivas en América para evitar depender de la sal de otros Estados.

En el lucrativo negocio de la sal se van a producir ingeniosos inventos (ruedas, molinos, sistemas de sondeo, canalizaciones, etc…), debates o tratados sobre sus usos y formas de explotarla como el libro de Georgius Agricola De re metallica que, pese a ser publicado en 1556, seguía siendo a comienzos de siglo XX la obra de referencia en Europa sobre la producción de sal (fig.3).

FIG. 3. TRABUQUETE DE AÑANA.


Fuente: VALLESALADO, (sf.)

Hasta finales de siglo XIX la sal seguirá cosechándose con métodos tradicionales y considerándose con el oro blanco que genera riqueza y vida.


REFERENCIAS.
KURLANSKY, M. La sal: Historia de la única roca comestible. Barcelona : Península, 2003, 512 p.
MENÉNDEZ, E. Las rutas de la sal. La Coruña : Netbiblo, 2008, 225 p.
MARTÍNEZ, D. "El cloruro de sodio o sal común". En: La puesta en valor de las salinas de interior en Andalucía. El proyecto de Valcargado (Utrera). Sevilla : ,Trabajo final de Máster inédito, pp. 24-34.
PREHISTORIADELSUR. “Factoría de salazones romana de Cádiz” [en línea]. [Consulta: 30/5/2017]. Disponible en: <http://www.prehistoriadelsur.com/2013/12/factoria-de-salazones-romana-de-cadiz.html> 

miércoles, 31 de mayo de 2017

La salina de San Vicente. La sal ecológica de San Fernando.

De todas las salinas que durante siglos estuvieron cosechando sal en la gaditana localidad de San Fernando, la única que aun continua activa es la de San Vicente (fig.1).  Se trata de una salina tradicional y familiar –en manos desde hace cuatro generaciones los Ruíz– que ha conseguido sobrevivir a los vaivenes del mercado y la dura competencia en el sector.

FIG. 1. SALINA DE SAN VICENTE.


Fuente: Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, 2013.

Pese a que se tiene poco estudiada la historia y el patrimonio presente en sus instalaciones, todos los escritos convienen en señalar como heredera de una pasada explotación romana. El trabajo se desarrolla sobre 20 hectáreas de instalaciones que dan como resultado la nada despreciable cantidad de 1.200 T/año de sal. La variedad de productos obtenidos en sus eras están certificados como ecológicos (fig.2).

FIG. 2. LA COSECHA EN SAN VICENTE.


Fuente: Turismo provincia Cádiz. 2010.

En el presente año la Federación Andaluza de Cofradías Vínicas y Gastronómicas (FECOAN), le otorgaba a Salinas de San Vicente el “Premio Al Ándalus de Gastronomía” a la mejor empresa agroalimentaria. Se trata de un reconocimiento al trabajo y calidad de sus productos (fig.3).

FIG. 3. SAL COMERCIALIZADA.


Fuente: ECOSAL, (s.f).

La familia Ruíz ha llevado a cabo una diversificación de la actividad de su salina a través de visitas guiadas en las que se puede presenciar el despesque en los esteros o las tareas tradicionales de la cosecha. En las instalaciones también se encuentra un espacio dedicado a la celebración de eventos (fig.4).

FIG. 4. INSTALACIONES DE SAN VICENTE.


Fuente: CADIZINDUSTRIAVIVA, (s.f).

Las salinas de San Vicente no sólo es un referente en la localidad isleña, sino que también lo es para el sector artesanal de Andalucía. El esfuerzo por mantener la actividad y conservar el patrimonio es un ejemplo a seguir por parte del sector y, por supuesto, a apoyar por parte de las instituciones y colectivos del territorio.

REFERENCIAS.
CADIZINDUSTRIAVIVA. “Salinas de San Vicente” [en línea]. [Consulta: 3/7/2016]. Disponible en: <http://www.cadizindustriaviva.com/es/visitas?sobi2Task=sobi2Details&catid=22&sobi2Id=>
CADIZTURISMO. “Visita a la salina de San Vicente”. [en línea]. [Consulta: 3/7/2016]. Disponible en: <http://www.cadizturismo.com/turismo-cultural/visitas/cadiz/salina-san-vicente/>
ECOSAL.ES. “Premios” [en línea]. [Consulta: 3/7/2016]. Disponible en: < https://ecosal.es/index.php/premios/al-andalus-2017>
PÉREZ, A., (Coordi). Salinas de Andalucía. Sevilla : Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, 2004, 303 p.