miércoles, 3 de mayo de 2017

El tesoro geológico de Rute. La salina de San Juan de Dios.

La salina de San Juan de Dios se encuentra en el término municipal de Rute (Córdoba). En ella se viene produciendo sal y salmueras, al menos desde 1956, gracias a las aguas de manantial procedentes del Salto de la Negra.

Dado que la investigación en torno a las 1,6 hectáreas que ocupan las instalaciones de la salina es casa, poco o nada se conoce en torno a la historia de la misma (fig.1). Lamentablemente esta situación no es exclusiva de esta salina, sino que se extiende más de lo debido sobre el patrimonio salinero de Andalucía.

FIG. 1. PILETAS DE SAN JUAN DE DIOS.


Fuente: ANDASAL, 2015.

En el año 2004 San Juan de Dios pasa a ser gestionada por la sociedad Moalvisa S.L., quién adquirió estas instalaciones para la ampliar la producción de salmueras y complementarla así con otra salina que posee en Aguilar de la Frontera también en la provincia de Córdoba.

San Juan de Dios se encuentra a escasos 4 kilómetros del Geoparque de las Sierras Subbéticas (fig.2). El Geoparque tiene una superficie de 32.056 hectáreas, acogiendo así a los municipios de Cabra, Carcabuey, Doña Mencía, Iznajar, Priego de Córdoba, Rute, Luque y Zuheros. El parque está sujeto a las importantes figuras de protección como la de Zona Especial de Conservación (ZEC), y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA Sierra Subbética). Así mismo se encuentra adherido a la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS).

FIG. 2. PICO DE LA TIÑOSA.


Fuente: Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía, 2016. Nota: La Tiñosa es el pico más alto del Geoparque de las Sierras Subbéticas con 1.568 metros de altura.

Entre los objetivos y objetivos de un Geoparque figuran los de proteger la geodiversidad, promover el patrimonio geológico y la creación de proyectos de desarrollo socioeconómico y cultural. De esta forma, la sal, un producto geológico del entorno del Geoparque se postulaba como el producto ideal que conjuntaba todos sus principios.

Por ello, en torno a 2009, la Dirección del Geoparque y Moalvisa convienen poner en marcha un proyecto de reactivación de producción de sal artesanal. La experiencia contaba no sólo con la creación de un producto, sal del Mar de Tethys (fig.3), con la marca del Geoparque, sino que se acompañaban con visitas in situ a su lugar de cosecha durante la semana europea de los geoparques.

FIG. 3. SAL DEL MAR DE TETHYS.


Fuente: European Geoparks Magazine, 2011:16.

Pero esta propuesta no fue más allá de la experiencia piloto iniciada entonces, quedando por tanto aparcada y pendiente de su reactivación. De esta forma, el camino trazado y andado por la Dirección del Geoparque y Moalvisa, se antoja fundamental y necesario para favorecer la conservación de una actividad artesanal y mantener el legado patrimonial de la sal andaluza.

BIBLIOGRAFÍA.

EUROPEAN GEOPARKS. “¿Qué es un Geoparque?”, [en línea]. [Consulta: 3/7/2016]. Disponible en: <http://www.europeangeoparks.org/?page_id=165>
MARTÍNEZ, D. “La puesta en valor en Andalucía: gestión integrada y producción artesanal”. En: La puesta en valor de las salinas de interior en Andalucía. El proyecto de Valcargado (Utrera). Sevilla : ,Trabajo final de Máster inédito, pp. 67-86.
MOALVISA. “Productos y servicios”, [en línea]. [Consulta: 3/7/2016]. Disponible en: < http://www.moalvisa.es/index.html>
ROMÁN, E. Paisajes de la sal en Andalucía. Madrid : Universidad Politécnica (Tesis doctoral inédita), 2014. 858 p.

lunes, 1 de mayo de 2017

Sal para todos. Los elefantes y el Monte Elgon.

El acceso y consumo de sal no es algo exclusivo del ser humano. Todos los seres vivos necesitan una determinada concentración en su organismo para vivir y, por fortuna, podemos decir que hay de sobra para todos.

Los animales la obtienen mediante la ingesta directa o a través del consumo de otros seres vivos (carne, plantas, etc…). La necesidad de este elemento se debe a que interviene en multitud de procesos nerviosos, en el desarrollo del proceso digestivo, en el transporte de nutrientes y oxígeno, la actividad de los músculos o en el mantenimiento de la presión osmótica del interior de tejidos y células. Como quieren los organismos que, en su habitual funcional, la sal se pierda a través de las funciones corporales, se antoja de vital importancia su inmediata recuperación. 

Es por que en la vida de todos los animales la obtención de sal, de una u otra forma a través de distintas técnicas y métodos, está presente. En ese sentido, uno de los fenómenos más llamativos es el de las colonias de elefantes del Parque Nacional del Monte Elgon (Reserva de la Bioesfera desde 2003) en Kenia (fig.1).


FIG. 1. MONTE ELGON.


FUENTEdailyrecord, 2017. 

El zoólogo británico Ian Redmond mostró al mundo en la década de los ochenta la relación que los elefantes tenían con las cuevas del Monte Elgon (fig.2). Al introducirse con ellos descubrió que éstos se hacían acopio de la sal presente en las rocas del suelo o rasgando las paredes con sus colmillo. Según Redmond esta comunidad de elefantes, y otras tantas presentes en el parque, llevaría siglos y generaciones haciendo este viaje para cubrir su déficit nutricional.

FIG. 2. ELEFANTE TOMANDO SAL.


Fuente: bornfree.org, 2016.


El ingenio le ha permitido al ser humano obtener sal cómo, dónde y cuánto quiera. Sin embargo el resto de seres vivos del planeta deben recorrer grandes distancias para hacerse acopio de ella. No obstante y, dada la importancia que tiene para la vida, allá donde haya sal las comunidades no olvidan su ubicación. De esta forma, al igual que el experimentado salinero enseña a sus discípulos cómo cosechar, las generaciones de elefantes del Monte Elgon han enseñado a los suyos dónde encontrar el oro blanco.


BIBLIOGRAFÍA.

BORNFREE.ORG. “The underground elephants of Mount Elgon, Kenya [en línea]. [Consulta: 2/5/2016]. Disponible en: <http://www.bornfree.org.uk/animals/african-elephants/projects/mt-elgon/elgon-elephants/>
MARTÍNEZ, D. “El cloruro de sodio o sal común”. En: La puesta en valor de las salinas de interior en Andalucía. El proyecto de Valcargado (Utrera). Sevilla : ,Trabajo final de Máster inédito, pp. 24-34.